Gobierno de Santa Fe

Santa Fe en el marco de las revoluciones de independencia

En el marco del gran escenario latinoamericano, Santa Fe no fue ajena a la conmoción política e institucional generada por los movimientos independentistas. En 1809, un escrito –al que el gobernador denominó “papeles infernales” circuló clandestinamente por la ciudad, planteando abiertamente: 


“Que no teniendo el Rey Fernando VII sucesor, la misma España da norma de que nadie puede ser Rey sin antes haber jurado de príncipe de Asturias; y que en su defecto a los Pueblos les toca elegir, nombrar y poner quien los gobierne porque los Pueblos hacen al Rey y no el Rey a los Pueblos (…) Que el Rey Don Fernando no existe y tanto V.E. como la Junta que cuatro meses es de la Francia y otros cuatro es de Inglaterra nos engañan y quieren entregarnos contra nuestra voluntad; que en esta inteligencia abramos los ojos en vista del golpe que nos amenaza y que antes que nos hagan esclavos de los herejes ingleses, franceses o del insufrible portugués, tratemos de evitarlo armándonos todos cuanto antes para una independencia bajo la protección que se mire más conveniente a la felicidad general de esta América” (Archivo General de la Nación, División Colonia, Sección Gobierno de Santa Fe).


Tanta repercusión tuvo esta proclama revolucionaria que Buenos Aires envió una expedición para sofocar la rebelión. Tras las indagatorias llevadas adelante por el Cabildo, las acusaciones cayeron sobre Toribio Villalba, un joven de 23 años que se desempeñaba como abastecedor de carne en la ciudad, con vinculaciones con los ganaderos santafesinos. Luego de su traslado a Buenos Aires, la acusación quedó sin sustento. En realidad, muchos historiadores santafesinos coinciden que detrás de la propaganda revolucionaria sólo podía haber un vecino con los medios y las influencias suficientes: Don Francisco Antonio Candioti.